Janneke van der Putten: “La voz es el instrumento básico de los seres humanos”

Es una artista de lo elemental que, como ella misma afirma, ha encontrado en esta estética su estilo de vida. Arranca sonidos propios de la vibración que provoque cualquier material y su búsqueda siempre es de contextos nuevos donde probarlos, saber cómo los altera el ambiente, la gente, y ponerlos en diálogo con su voz. Ha generado, en buena cuenta, un matrimonio suave y sutil del arte y la ciencia.

Por: Raquel Niego

¿Cómo y por qué llegaste a tus actuales tendencias artísticas? ¿Cuáles fueron tus motivaciones e influencias?

Comencé mi experiencia conociendo gente vinculada al canto y a la performance, al diseño textil. Yo cantaba, y quise saber cómo se escucharía mi voz según el espacio en el que me encontrara. Realicé grabaciones, experimentaba con el sonido. Luego, tomé clases de canto Dhrupad, una tradición antigua del Norte de la India. Practicaba todos los días, antes del amanecer. Se canta en un solo tono la vocal “A” por lo menos durante media hora; la vibración se da no solo en las cuerdas vocales, sino en todo el cuerpo.

Suena como si se vinculara a un principio budista.

Sí, de hecho, se origina de una tradición musical propia del Hinduismo. Pero para mí no es una cuestión religiosa, sino parte de los actos fundamentales de la vida: respirar, generar una vibración que altere todo lo que te rodea a nivel físico -que cambia, por ejemplo- en un sentido de día y en otro de noche, porque la luz también juega un rol en esto.

Este tipo de experimentos los encuentro muy interesantes. A propósito de esta experiencia,  inicié un proyecto titulado ‘All Begins With A: inspired by the SUNRISE’ (‘Todo comienza con A: inspirada por la AURORA’), y ahí comparábamos el sonido que provocaba un mismo objeto, según su espacio. Estoy muy influenciada por algunas personas que he conocido y me gusta escuchar los sonidos que me rodean.

Para mí la voz es el instrumento básico de los seres humanos; como insumo, muy simple y complejo a la vez. Hay que cuidarlo mucho. Yo canto, así que cuido de mi voz todo el tiempo. Cuido lo que como, por ejemplo, en algunos casos siembro mis propios vegetales o los cosecho. De aquí, por ejemplo (La Casa Tupac) he arrancado paltas de un árbol (risas).  Todo esto que te cuento es más para mí que una propuesta estética, es un estilo de vida.

En el Perú, ¿en qué consiste tu experiencia en relación a tu carrera?

He seguido con la búsqueda de las variaciones del sonido según el ambiente. Esto lo había venido trabajando a través de ‘Invisible Architecture’ (2014, proyecto con Christian Galarreta), que  consistía en probar los sonidos en edificios, construcciones muy distintas unas de otras. Y, por ejemplo, aquí en Perú he comparado el sonido en la naturaleza respecto del sonido en la ciudad de Lima. Creo que la población también influye en el devenir de un mismo sonido. Hay mucha investigación detrás de cada trabajo.

¿Qué vas a presentar concretamente en Lima?

El miércoles 21 presenté mi portafolio de trabajos y una investigación sonora del año pasado. Ha sido muy interesante tener paralelamente la residencia Aloardi en Rímac,  y ésta en Barranco, porque he podido contrastar muchísimo los sonidos, siendo zonas tan distintas además. El equipo del Colectivo Aloardi (Gabriel Castillo y Christian Galarreta) organizaron algunos talleres y conciertos en Lima.

¿Solo en Lima?

También en Arequipa y en Chile. Se trata también de viajes de investigación, en el que recopilamos información acerca de los sonidos del Perú. También estuvimos en la selva, probando sonidos tras el consumo de determinadas plantas, o de Ayahuasca. Próximamente estaremos en el Altiplano, en Puno, donde la idea es que nuestro insumo sea La Diablada. Aprovecharé para hacer algunos videos, también con la ayuda del equipo de Aloardi.

Respecto de lo que me quería explicar mejor hace un rato era sobre el diseño textil; gracias a mi experiencia en Perú, particularmente con la comunidad Shipiba, he retomado esa pasión tras diez años de tenerla en el abandono, habiendo sido una de mis influencias más importantes en un principio, porque encuentro dibujar a mano sobre tela, muy básico también.  Son dibujos y técnicas textiles que han pasado de madres e hijas, simplemente a través de la palabra por cientos de años, como sucedía en la India, en donde considero en parte haberme formado. Encuentro esto fascinante porque el fenómeno, en esos contextos no se racionaliza; solo se vive el momento.

El aprendizaje se adquiere con toda naturalidad.

Sí. Y el conocimiento también se desarrolla de forma espontánea. Creo que la tradición oral es muy importante.

¿Qué participación tiene Christian Galarreta en tu trabajo?

Es una muy buena pregunta. Él me ha ayudado muchísimo. Es un compositor que me ha enseñado nuevas formas de grabar sonidos, ha incluido mi voz en estas composiciones… De alguna manera ha sido un mentor para mí. Hicimos un disco vinilo (proyecto de investigación’ Invisible Architecture’) el año pasado, por ejemplo, él desde un piso de abajo y yo de arriba, unidos por una escalera de caracol, y el disco registra todos los ruidos generados por esa acústica, además de mi voz, todo remasterizado.

Y eso tuvo lugar en…

Fue en Francia, al interior de una torre.  En el disco, quedaba grabado todo el eco y a veces hasta parecía escucharse a lo lejos un canto de sirena, como es descrita en el mito de Ulises en La Odisea. Christian contextualiza esta experiencia refiriéndose al libro “Butes” por Pascal Quinard. ¿Conoces ese mito? Aquel en el cual pide a su tripulación (de Ulises) que lo ate a un mástil de la embarcación que dirigía, para que no se lance al mar tras este canto. Por el contrario, Butes lanza al mar para perseguir a las voces de las sirenas. Y Christian me iba indicando “canta un poco más fuerte, un poco más bajo, más rápido, más lento…”. Los cambios fueron muy mínima. Pero nunca se puede captar el sonido.

Pero bueno, retomando lo que me preguntabas sobre su participación, él también me ha ayudado en los viajes de investigación y me ha presentado gente interesada en nuestras propuestas, con la que viajar, armar proyectos… Y es así que parte de mi trabajo, en realidad, es de varios autores, se hace en grupo.

¿Cómo llegaste a la Casa Tupac y cómo ha sido tu experiencia?

Busqué residencias por mi cuenta y también con ayuda de Christian, luego encontré a Giuseppe de Bernardi, director de Casa Tupac, quien había asistido a conciertos míos organizados por Gabriel Castillo, a partir de la gestión de Aloardi. Me gustó mucho la idea y fue genial hacerla posible, así como la interacción cultural entre ambas residencias. Tuve la oportunidad de obtener apoyo financiero del Fondo de Mondriaan hacer mi período de trabajo en América del Sur de realización.

Dados mis próximos viajes y los anteriores, no me estaré quedando en total mucho tiempo en la ciudad, pero el que tengo lo aprovecho al máximo para investigar todo lo que pueda con el sonido. Como te conté, ha sido muy interesante poder ocupar espacios tan diferentes en Lima. He podido hacer algunas grabaciones comparando sonidos de uno y otro lado. También se aprende mucho de la gente que uno conoce aquí, de los voluntarios, de los apasionados de la música.

¿Qué me dices finalmente sobre futuros proyectos?

Christian y yo volveremos a Europa para seguir trabajando en Invisible Architecture, ahora a partir de la acústica del jardín de una iglesia en Colonia, Alemania. Christian trabaja también con unos micrófonos especiales, electromagnéticos, que convierten las ondas de sonido en electricidad y que podríamos utilizar. Así podemos escuchar el sonido que provoca absolutamente todo, y a partir de esto presentaremos algunas mezclas en vivo y conciertos en marzo en Berlín.

Janneke van der Putten es artista en residencia en Casa Tupac y Asociación Aloardi en Lima. Apoyado por el Fondo de Mondriaan.

Janneke van der Putten

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Sobre Janneke (Amsterdam)

Trabaja instalaciones y performances. Tiene una Maestría en Investigación por el Royal Art Academy de La Haya y una licenciatura en el departamento de materia textil de la Gerrit Rietveld Academie de Amsterdam. La artista también estudió en el Instituto de Arte de San Francisco y aprende Dhrupad, cantando con Amelia Cuni y Marianne Svasek desde 2009.

Entre sus trabajos se encuentra ‘Recreation Ground’, (Amsterdam, 2013), ‘Urban Modes of Listening’, Tuned City, Qo2 (Bruselas, 2013), ‘Handmade Homegrown 8′, Theater Dakota, The Hague, (NL, 2013); ‘Three Artists Walk Into A Bar…’, de Appel, Amsterdam (2012) and ‘NMElindo Radio’, La Bienal de Arte de São Paulo (2012). En julio del 2014 el Colectivo Aloardi publicó su primer disco vinilo, como product final del proyecto  ‘Invisible Architecture’, hecho en colaboración con el compositor peruano Christian Galarreta, por medio de su investigación de los reflejos vocales y acústicos al interior de una torre, en Francia. Janneke van der Putten vive en Rotterdam, Holanda.